Se debate sobre la posible ruta de descarte del cuerpo de Agostina, con testimonios de lugareños que señalan canales de riego y secos como posibles lugares. Un vecino, Matías, describe el recorrido que el imputado podría haber realizado para deshacerse del cuerpo, indicando que el canal desemboca cerca de la Ruta 9.
La comunidad local expresa su frustración por no haber sido tenidos en cuenta para colaborar en la búsqueda, argumentando que conocen el terreno y podrían haber sido más eficientes que las fuerzas de seguridad. Se sienten vulnerados por haber tenido el cuerpo de una menor en su comunidad sin ser parte de la solución.
El doctor Miguel Miñones, médico forense, cuestiona las declaraciones del fiscal Garzón, considerándolas defensivas y en algunos puntos innecesarias, como los consejos a los periodistas. Señala que el fiscal habló de más en cuestiones que no debía, y que la falta de pruebas contundentes podría llevar a nulidades en el proceso.
Se discute la estimación de la data de la muerte y la causa de la misma, criticando la declaración del fiscal sobre que ya estaba muerta a la 1 AM, lo que podría ser una declaración defensiva. Se plantea la duda sobre por qué no se informó a la familia antes sobre el estado de Agostina, cuando ya había indicios de su muerte.
Se sugiere que la investigación podría ser "atacable" desde el punto de vista legal debido a irregularidades en la preservación de la escena y la tardanza en los allanamientos. Se menciona la posibilidad de que el imputado, Barrelier, conociera el lugar donde descartó el cuerpo y que actuó solo, pero la falta de preservación de la escena podría dificultar determinar si hubo cómplices.