Se debate sobre la aplicación del protocolo de "Alerta Sofía" en el caso Agostina, criticando la decisión del fiscal de no activarlo inicialmente a pesar de la denuncia. Se argumenta que el protocolo debe activarse ante cualquier sospecha de secuestro o trata de personas, priorizando la peor situación posible.
El fiscal habría decidido no pedir la alerta, contradiciendo el protocolo y su propia declaración posterior. Se cuestiona su criterio y la falta de autocrítica, ya que la demora en la activación de la alerta pudo haber sido crucial.
"El protocolo lo que dice, ante cualquier denuncia nos ponemos en la peor situación." "Yo decidí no pedirlo. Pero después lo pidió. Entonces se contradice el mismo."