Se reitera la crítica hacia la investigación del caso Agostina, enfatizando las demoras y la falta de respuestas claras por parte del fiscal. Se cuestiona la justificación de las demoras y se anticipa que se intentará minimizar la cuestión de la data de muerte.
Se subraya la importancia de los datos temporales: la desaparición de Agostina entre las 22:30 y la 01:00, momento en que se comunicó con su madre, y el descarte del cuerpo el lunes. Estos detalles son cruciales para determinar la responsabilidad.
Se califica a Barrelier como un psicópata, recordando antecedentes de privación ilegítima de la libertad. La defensa legal de la familia busca que se investiguen otros hechos y se aplique la figura del femicidio.
La falta de autocrítica del fiscal y la inacción inicial de la policía son puntos centrales de la indignación generalizada, mientras la familia exige justicia y explicaciones exhaustivas.