La "casa del horror" en Córdoba, donde presuntamente ocurrió el crimen de Agostina Vega, se encuentra ahora completamente vallada. Inicialmente, la escena del crimen no fue debidamente protegida tras el primer allanamiento, lo que generó extrañeza entre los periodistas.
Se cuestiona la declaración del fiscal Raúl Garzón, quien sugirió que el imputado, Claudio Barrelier, podría haber actuado solo. Los periodistas consideran que, por la naturaleza del crimen, podrían existir más implicados.
Se repasa el trabajo de los peritos forenses en la vivienda y se recuerda la cronología de los allanamientos. La situación actual de la casa, rodeada de un operativo policial, se atribuye también al enojo de la gente y a la posibilidad de nuevas manifestaciones.
Se menciona que Barrelier tenía una causa anterior por privación ilegítima de la libertad, lo que refuerza la pregunta sobre si el crimen de Agostina podría haberse evitado. La investigación aún está en curso, con la autopsia pendiente y la posibilidad de nuevas detenciones.