La vivienda de Barrelier, sospechado en el caso de Agostina, fue vallada tras el hallazgo de rastros. La medida se tomó luego de que cámaras de seguridad captaran a Barrelier con la niña ingresando a la propiedad. A pesar de los allanamientos previos, el lugar había permanecido accesible hasta ayer.
Periodistas destacaron que la escena ahora está completamente cercada, especulando que esto podría deberse al enojo de vecinos y al temor de posibles manifestaciones. Se cuestionó la falta de reacción de los vecinos ante supuestos sucesos en la casa.
Se recordó que Barrelier ya había enfrentado una causa el año pasado por privación ilegítima de la libertad de una mujer. Se planteó la duda de si la tragedia de Agostina podría haberse evitado considerando sus antecedentes.