Se menciona la existencia de una cárcel específica para pedófilos en Waton, Inglaterra, donde se aplica la castración química como método de tratamiento. Se destacan los buenos resultados obtenidos con esta práctica.
Se señala que dentro del espectro de abusadores sexuales existen diferentes tipos, y que en casos graves, los propios reclusos acceden a tratamientos como la castración química, la cual ha demostrado ser efectiva para reducir la reincidencia.