El bacalao es considerado el "oro del mundo", siendo fundamental para la economía de lugares como Betfjord, Noruega. La empresa de Frank Christiansen, entre otras, depende de la compra de bacalao a barcos rusos para su subsistencia.
Históricamente, Noruega y Rusia han cooperado en cuotas de pesca conjuntas para evitar la sobreexplotación de esta especie. Sin embargo, la dependencia de la industria pesquera noruega de Rusia genera un dilema debido al riesgo de espionaje, lo que ha llevado al gobierno noruego a limitar la estancia de tripulaciones rusas en tierra y a verificar la importación de productos pesqueros.