Un argentino de 63 años, identificado como Eduardo Ignacio, fue detenido en Brasil por cometer actos de racismo y xenofobia contra un niño en un tren turístico en Minas Gerais. El hombre, según las pruebas encontradas en su teléfono, enviaba mensajes a una amiga refiriéndose al niño de forma despectiva y proponiendo "llevar una esclava".
La situación se descubrió cuando la madre del niño notó que el hombre le tomaba fotos y filmaba a su hijo. Al ser confrontado, el argentino intentó negar los hechos, pero el celular reveló la gravedad de sus intenciones. La policía brasileña lo detuvo y enfrenta graves cargos, ya que en Brasil estos actos son considerados delitos graves.
El caso se diferencia de otros incidentes de xenofobia en Brasil por la premeditación y la intención explícita de humillar a un menor, evidenciada en los mensajes de texto. Las autoridades brasileñas buscan aplicar penas severas.