Se analiza la relación entre la víctima, Agostina, y el imputado, Barrelier, preguntándose por la naturaleza de su vínculo y por qué ella le pide el teléfono a su madre.
Se sugiere que el pedido del teléfono podría haber sido una estrategia para despistar a la madre y ocultar la relación entre Agostina y Barrelier, o para mantener en secreto su comunicación a través de redes sociales.
Se menciona que Barrelier tiene antecedentes de querer abusar de niñas, lo que aumenta la sospecha sobre sus intenciones.