La madre de Agostina, Melisa (también llamada Elisa), comienza a sospechar al notar inconsistencias en la conversación con Barrelier. Le genera intriga que Agostina le haya pedido el teléfono a él y la mención de un "amigo" sin más detalles.
La duda de la madre se intensifica al no entender por qué su hija le pedía el número a Barrelier. La falta de una explicación clara y la mención de un amigo desconocido siembran la alarma en Melisa, quien empieza a cuestionar la veracidad de los hechos.