Reino Unido, Australia y Estados Unidos anuncian una alianza de defensa para producir vehículos submarinos no tripulados y drones militares.
El proyecto busca desarrollar nuevas tecnologías y fortalecer las capacidades submarinas, manteniendo la seguridad de Gran Bretaña y apoyando a empresas británicas.
La iniciativa fue anunciada en Singapur por los secretarios de defensa de ambos países y el vice primer ministro australiano.