La vida familiar en Barentsburg se presenta como un pilar fundamental, con un fuerte apego a los valores y a la comunidad, especialmente apoyada por la iglesia ortodoxa.
El sacerdote ortodoxo, recién llegado con su familia, destaca la importancia de la unión y el apoyo mutuo en esta remota localidad, reflejando la afinidad de la comunidad con el régimen de Vladimir Putin.
A pesar de las dificultades, la comunidad encuentra un equilibrio y un sentido de pertenencia, aferrándose a sus tradiciones y a la historia.