Vecinos se acercaron a la casa de Agostina para encender velas y rezar frente a la roticería de su abuelo, en señal de duelo y apoyo a la familia. El lugar se ha convertido en una especie de santuario tras la confirmación de la trágica noticia.
La familia de Agostina se encuentra en el interior de la vivienda, atravesando el duelo. La comunidad muestra su solidaridad ante la pérdida de la joven a manos de un "asesino psicópata" que la desmembró y arrojó su cuerpo en un terreno baldío.