Se reavivó la tensión en Córdoba cerca de una comisaría, donde la policía comenzó a tomar posición nuevamente, esta vez sin disparar.
Los efectivos, que recibieron órdenes de no reprimir, se desplegaron con escudos de acrílico. La policía había reprimido previamente a mujeres y niños con gases pimienta y balas de goma.
Un grupo de adolescentes arrojó piedras a la policía, pero estos mantuvieron la calma. La situación generada por la policía inicialmente provocó la reacción de los manifestantes.