La actual tensión entre Cuba y Estados Unidos genera incertidumbre en la isla, afectando la economía y la integridad física de los migrantes. Los cubanos, preparados tras años de revolución, podrían reaccionar ante posibles agresiones.
La comunidad emigrante, aunque ansiosa por un cambio, teme que este se produzca a través de la violencia, lo que implicaría pérdidas de vidas. La situación genera inestabilidad económica y social, tanto dentro como fuera de la isla.