Silvina relata cómo superó una grave alergia que le provocaba erupciones en todo el cuerpo, dejándola con vergüenza y sin poder usar ropa normal. Tras pasar por diversos tratamientos médicos sin éxito, acudió al "ayuno colectivo" buscando una solución.
Con fe en Jesús, Silvina experimentó una sanación completa. Agradece a Dios por haberla librado de esa condición que la afligía desde hacía seis meses y que ningún profesional pudo curar.
El testimonio de Silvina se presenta como prueba del funcionamiento del ayuno colectivo y la oración para superar casos imposibles y lograr la sanación.