La policía reprimió brutalmente a manifestantes que se acercaron a una comisaría en el barrio Mosconi para pedir explicaciones por la muerte de Agostina. Los efectivos dispararon armas largas y balas de goma contra mujeres y niños.
Un camarógrafo de televisión, Sebastián Rodríguez, recibió un disparo de bala de goma en el tobillo. La represión, según los testigos, fue desmedida y amansada.
Bernardo Magnago, presente en el lugar, intentó dialogar con los manifestantes para calmar la situación. La policía habría recibido órdenes de cesar la represión al notar la presencia de canales de televisión transmitiendo en vivo.