Se desataron graves incidentes en Córdoba en el marco de una protesta por el crimen de Agostina. Vecinos se congregaron frente a la comisaría 13, incendiando neumáticos y cortando la calle. La policía avanzó y se produjeron enfrentamientos con piedrazos y el uso de balas de goma y gas lacrimógeno.
La tensión escaló con la llegada de motos y la participación de jóvenes y adolescentes que lanzaban piedras de gran tamaño, algunas de las cuales rompieron patrulleros. Los manifestantes expresaban su malestar por la inseguridad y la actuación policial, sintiendo que la policía es vista como el victimario y que no hay respuesta a sus reclamos.
Se discutió la posible utilización política de la protesta y la infiltración de personas para generar disturbios y opacar el pedido de justicia. La madre de Agostina se encuentra internada y no habría sido notificada de la muerte de su hija. El padre, en estado de shock, es asistido por su abogado.
El abogado penalista Jorge Alfonso criticó duramente al fiscal por su conferencia de prensa, calificándola de amenaza y sugiriendo una mala praxis judicial y política. Se cuestionó el accionar de la justicia en la investigación del caso, la tardanza en emitir la Alerta Sofía y la falta de eficiencia en la recolección de pruebas.
La protesta continuó con la distribución de velas y un pedido de justicia por Agostina, exigiendo que no se repita un caso similar. Algunos vecinos adjudicaron la responsabilidad al gobierno de la provincia de Córdoba y pidieron la renuncia del ministro de seguridad.