Se relata un caso crítico de internación de emergencia de una persona cuyos pulmones estaban comprometidos al 92%, con fiebre, sudor y tos. La situación se agravó con colapso renal y una septicemia generalizada por bacterias, llevando al paciente a un mes y medio de coma.
A pesar del pronóstico sombrío, se menciona que hubo una recuperación rápida y milagrosa, permitiendo al paciente caminar nuevamente. Se enfatiza que este tipo de recuperación completa es característica de un milagro de Dios.