Se llevan a cabo intensos rastrillajes en un descampado en el barrio Ampliación Ferreyra, Córdoba, como parte de la investigación por la desaparición de Agostina. Más de 150 efectivos policiales y de bomberos, con perros K9 y drones, participan en el operativo.
En la casa de Barrelier, el principal sospechoso, se utilizó luminol para detectar posibles rastros de sangre o fluidos. Barrelier cambió su testimonio, admitiendo que Agostina estuvo en su casa, lo que refuerza la hipótesis de que no se fue por su cuenta.