Alejandro Puebla relata las sucesivas mentiras de Barrelier en su coartada: primero el "auto rojo" (desmentido por cámaras), luego la visita al kiosco (desmentida por la kiosquera), y finalmente la admisión de que Agostina entró a su casa. Se destaca la acumulación de mentiras desde el inicio de la investigación.
Se describe el lugar donde se está buscando, un descampado de 200 hectáreas de difícil acceso, y se menciona un camino rural que podría haber sido utilizado. Se espera un desenlace inminente en la investigación.