Se aborda la gravedad de las acusaciones de racismo en Gran Hermano, que trascienden el ámbito local y serán tema de discusión en un encuentro internacional de realities en Roma. Se menciona la preocupación de la empresa dueña del formato, especialmente en Estados Unidos y Europa.
Se expone que el caso de Mavinga y Carmiña, y la forma en que se manejó la situación, será analizado internacionalmente, lo que subraya la importancia del tema y la posible repercusión para la producción argentina del reality.