Se debate qué sucederá con Valerrier una vez que sea condenado y enviado a prisión. Existe preocupación sobre su seguridad y el trato que recibirá dentro del sistema penitenciario, especialmente si es ubicado en pabellones de máxima peligrosidad.
Se teme que, al igual que otros delincuentes de alto perfil, Valerrier pueda gozar de cierta protección mientras las cámaras estén encendidas. La pregunta sobre si estará "cómodo" en la cárcel, en comparación con casos como el de Mancheri, genera inquietud sobre la efectividad del sistema para garantizar la seguridad y la justicia.