Charles Ingalls y su familia han vuelto a la normalidad y retoman el trabajo en su casita. La casa se ve suntuosa, indicando una mejora en su situación.
Sin embargo, la normalidad se ve interrumpida cuando Peter llega con una carta y algo que decirle a Charles. Charles, a mitad de un asunto, no puede atenderlo de inmediato, pero Peter revela que fue expulsado de la escuela por tramposo y ladrón, y que la carta lo explica todo.