París se encuentra bajo alerta naranja por una ola de calor precoz e intensa, con temperaturas que pueden alcanzar los 35 grados, 14 más que la media para esta época del año.
La situación afecta a los parisinos y a los tenistas que participan en Roland Garros, donde varios han sufrido problemas estomacales, mareos y debilidad debido al calor extremo.
Se espera que la ola de calor remita gradualmente durante el fin de semana, pero las temperaturas mínimas nocturnas se mantienen elevadas, con registros tropicales en París y Marsella.
La alerta naranja abarca la capital y sus alrededores, y se prevén fuertes tormentas al final del día, conformando un escenario climático complejo en medio de importantes eventos deportivos.