Padres presentes en la vigilia por Agostina Vega expresan su indignación y dolor ante la brutalidad del crimen, sintiendo impotencia y bronca.
Comparten su miedo como padres ante la peligrosidad de la calle, donde deambulan "monstruos", y la necesidad de proteger a sus hijos.
Se cuestiona la actuación de las autoridades y se exige justicia por Agostina, reclamando un accionar más contundente desde el principio.