Se analiza la conducta de Barrelier al modificar su versión de los hechos a medida que se incorpora prueba a la causa, lo que genera desconfianza y perjudica su defensa.
Se plantea la posibilidad de que un abogado defensor se aparte del caso ante las mentiras de su cliente, como un límite ético y moral.
La falta de una estrategia de defensa sólida y las contradicciones constantes de Barrelier complican su situación procesal.