Tras la confirmación del femicidio de Agostina, familiares, vecinos y agrupaciones feministas se movilizaron para exigir justicia.
Las manifestaciones se llevaron a cabo en distintos puntos, incluyendo la casa de la víctima, la autopista y la comisaría de la zona, expresando el dolor y la impotencia ante la brutalidad del crimen.
El caso ha visibilizado la problemática de la violencia de género y la necesidad de erradicar los femicidios en el país, con un llamado a la reflexión y a la acción para proteger a las mujeres.