La Señorita Pío acusa a la Señorita Ingalls de incitar y enseñar el camino del diablo, mientras que esta última defiende que solo estaba enseñando modales a un estudiante.
El estudiante en cuestión es llamado como testigo para aclarar lo sucedido, y se le advierte sobre dar falso testimonio contra los mandamientos.
La confrontación sugiere un intento de cerrar la escuela o desacreditar a la señorita Ingalls por parte de la Señorita Pío.