En la escuela, se discute la necesidad de un nuevo presidente para el comité de libros. Harriet Olson, quien fue presidenta el año pasado, no puede elegirse a sí misma.
Laura Engels es postulada por su amiga y se considera que su padre, un hombre ahora rico, podría donar libros a la escuela, lo que ahorraría tiempo y dinero. Milei Olson es llamada a sentarse, y se menciona que las personas ricas deben ayudar a los demás.
Laura acepta ser presidenta, y la señorita Frida les indica a los niños que abran sus libros en la página 57 de gramática. Se reitera que el padre de Laura puede comprar los libros fácilmente, y se comenta que la gente rica a veces es tacaña.