Se presenta el Hotel Clermont en Atlanta, un lugar icónico que combina historia, diseño y una identidad marcada, abriendo sus puertas en los años 20 y convirtiéndose en un símbolo de la ciudad.
El hotel ha sido completamente renovado, manteniendo un aire vintage con detalles originales y una estética que fusiona lo clásico con lo moderno. Se destaca su concepto, que integra una fachada que recuerda a una fábrica clásica con un interior vibrante y joven, donde se celebran eventos como bodas en el rooftop.
Se menciona la presencia del Clermont Lounge, un "street club" o "gentlemen's club" adyacente, que convive con la actividad del hotel, ofreciendo un espacio para tomar una cerveza y continuar la noche. Se resalta la idea de entender la ciudad desde esta diversidad de ambientes.