Homero defiende la presencia de Mojo, el mono, en casa, a pesar de las preocupaciones de Lisa sobre su salud y comportamiento. Mojo había preparado jugo de naranja, pero su dieta y estilo de vida son cuestionados.
Se plantea la necesidad de rehabilitar a Mojo y se discute si tener un pato sería apropiado, dada la reciente adquisición del mono. Homero se muestra reacio a aceptar las críticas sobre sus decisiones.