Los combates en el sur del Líbano han dejado hasta el momento 3.200 víctimas fatales como consecuencia de los ataques israelíes. En estos enfrentamientos entre Israel y Hezbollah han fallecido 23 soldados y 4 civiles, sumando nuevas víctimas fatales a la lista.
Israel ha avanzado en el sur, más allá del río Litani y también sobre Beirut, con el argumento de buscar elementos clave de Hezbollah, incluyendo sus líderes. Las ciudades de Nabuatieh y Tiro han sido los epicentros de los bombardeos israelíes más intensos.
Las autoridades israelíes han instado a la población de ambas ciudades a evacuar para evitar las consecuencias de los ataques. Hezbollah, por su parte, ha respondido a los avances israelíes lanzando drones y activando alarmas en el norte de Israel.
El concepto de "alto al fuego" parece haber perdido toda vigencia en la región, con enfrentamientos activos entre Israel y Hezbollah, y también entre Israel y Hamas. La mediación de Estados Unidos no ha logrado garantizar el desarme de Hezbollah, lo que dificulta el cumplimiento de cualquier tregua.