El señor Whitehead informa a los Ingalls que la fortuna de su tío Ned se deshizo en deudas, costos de la corte y honorarios legales. Lo único que queda es el contenido de una caja cerrada, que pertenece al heredero.
Se menciona que Ned era un hombre excéntrico, que mantuvo la bandera confederada en su casa hasta su muerte y que era licencioso con su dinero y comportamiento. Whitehead asegura que la relación de los gastos está clara y puede ser revisada por el banquero.