El informe del CIPRI destaca la creciente proliferación de nuevas tecnologías militares, incluyendo drones, inteligencia artificial aplicada al combate, sistemas autónomos y misiles de precisión.
Se señala que la autonomía de estos sistemas dificulta la supervisión humana directa y la determinación de responsabilidades en caso de errores operativos.
Además, se identifica una expansión de drones y misiles de origen iraní en Medio Oriente, permitiendo a milicias regionales desafiar ejércitos tradicionales mediante ataques de precisión y saturación aérea.