El abogado Roberto Herrera, quien renunció a la defensa de Tarceri, el dueño de una concesionaria, está representando a un empresario que fue estafado en 300 mil dólares. El empresario invirtió esa suma para traer y revender autos Chevrolet Corvette en Argentina, pero los autos nunca llegaron.
Se menciona que Carlos Alberto Fernández y su mujer también están imputados en casos similares. El caso del empresario se suma a otros de alto perfil, como el del diputado Quintana, quien invirtió 285 mil dólares en un Tesla y nunca recibió el vehículo ni recuperó su dinero.
La denuncia de Quintana fue importante porque llevó a allanamientos donde se incautaron 19 autos de alta gama. El caso de Cristian, damnificado anterior, también se relaciona con la concesionaria, donde a pesar de tener autos impresionantes, no podía usar su propio vehículo.