La familia de Agostina se encuentra en la vivienda, esperando novedades. La madre había salido previamente para acompañar a su hija al hospital y regresó brevemente, mientras que el abuelo acaba de salir a toda velocidad en su auto.
El resto de los familiares aguarda con expresiones que presagian un final lamentable. La tensión y el dramatismo son evidentes en el ambiente, reflejando el profundo dolor que atraviesan.