La familia de Agostina se encuentra en una interminable espera, marcada por la expectativa, el dolor y la angustia. El abuelo de la niña expresa su convicción de que Barrelier es crucial en el caso y sospecha que es el principal culpable de la desaparición.
Las cámaras confirmarían que Agostina ingresó a la casa de Barrelier, y el abuelo está totalmente seguro de que él es la única persona sospechosa y culpable.