Se insinúa una fuerte conexión entre política y poder en el caso Agostina, señalando que un diputado, un concejal y el abogado defensor de Barrelier estarían vinculados.
Se menciona que Barrelier, además de ser integrante de una barra brava, habría privado de la libertad a una mujer que se escapó de su casa.
Se compara el caso con el de Nora Dalmaso, sugiriendo la presencia de intereses políticos y de poder que podrían estar influyendo en la investigación.