La tripulación de la misión china Jensú 21 regresó a la Tierra tras siete meses en el espacio, en buen estado de salud. La misión se centró en experimentos científicos y preparación para futuras expediciones de larga duración.
Este hito refuerza el papel de China como actor principal en la exploración espacial, compitiendo con Estados Unidos y Rusia. La propia estación espacial china, Tiangong, se consolida como un referente.
El regreso de la tripulación marca un paso más en el ambicioso programa espacial chino, que busca fortalecer su presencia en órbita y desarrollar su estación espacial, consolidándose como una potencia en la materia.