La provincia de Almería cuenta con unas 30.000 hectáreas de invernaderos, fundamentales para las exportaciones de hortalizas en invierno.
El sector hortofrutícola emplea a unas 80.000 personas, entre ellas Michael, un migrante que reside en un asentamiento con suministro eléctrico irregular y acceso limitado a agua potable, pero cuya situación podría mejorar con la regularización.
Los migrantes esperan obtener un permiso de residencia y trabajo.