La Guardia Civil allanó la sede central del PSOE en Madrid para incautar documentación en una investigación por presunta trama criminal liderada por una exmilitante, cuyo objetivo sería desactivar causas por corrupción que afectan al Ejecutivo, al partido y a la familia de Pedro Sánchez.
Sánchez niega los hechos, pide cooperación judicial y rechaza un adelanto electoral, mientras la oposición exige su destitución mediante elecciones o moción de censura.