Agentes de aduanas noruegos controlan el cumplimiento de las sanciones europeas contra Rusia en Svalbard, tres años después del inicio de la guerra con Ucrania. Inspeccionan barcos que transportan equipos de minerÃa y alimentos, aunque en esta ocasión no se reportaron irregularidades.
Svalbard juega un papel clave en las rutas del à rtico, cruciales para el control de flotas de barcos fantasma rusos que transportan petróleo y gas, esquivando sanciones internacionales mediante la ausencia de GPS. Noruega ha reforzado sus patrullas de guardacostas, provocando crÃticas del Kremlin, que acusa a la OTAN de violar el tratado de 1920 que prohÃbe fines militares en la región.