Agentes de aduanas noruegos controlan el cumplimiento de las sanciones europeas contra Rusia en Svalbard, inspeccionando barcos que transportan equipos, alimentos y suministros.
Las aguas de Svalbard son clave en el contexto de la guerra Rusia-Ucrania, donde Rusia utiliza flotas de "barcos fantasma" para transportar petróleo y gas, evadiendo sanciones internacionales.
La presencia de aduanas en Svalbard, reforzada desde el inicio de la guerra, busca verificar lo que llega al archipiélago desde Rusia y el continente, controlando el flujo de mercancías.