Se narra la experiencia de un encuentro con objetos voladores no identificados en un campo de la provincia de Buenos Aires en 1999.
Inicialmente se observó un aparato gigante que respondía a señales luminosas, y al acercarse, apareció otro objeto posado a 80 grados, descrito como un tubo fluorescente alargado.
Las fotografías capturaron dos esferas rojas, sugiriendo que la percepción humana puede diferir de la realidad registrada por las cámaras.