El remisero que trasladó a Agostina alertó a la madre el domingo sobre haber visto a su hija con un hombre similar a Barrelier. La justicia contactó a Barrelier ese mismo día, quien inicialmente negó conocerla pero luego reconoció haberla llevado y que se había ido.
Esta confesión, realizada el domingo o lunes, implica que Barrelier habría ayudado a Agostina a fugarse, confesando así un delito. La justicia investiga la demora en su detención, ocurrida recién el miércoles, y los allanamientos posteriores.