El remisero que trasladó a Agostina antes de su desaparición relata detalles del viaje, incluyendo el extraño comportamiento de Claudio Barrelier, quien lo esperaba y pagó el viaje.
La madre de Agostina, Melisa, expresa su angustia y desesperación, pidiendo a Barrelier que le devuelva a su hija y cuidándola.
La madre también revela que Barrelier era un amigo cercano de la familia y que Agostina confiaba en él, lo que aumenta la perplejidad ante su posible implicación.