Se vuelve a criticar el primer allanamiento a la casa de Agostina, mostrando imágenes de personal manipulando la escena sin los debidos recaudos y dejando huellas. Se compara la situación con el "muro de los lamentos".
Se cuestiona la demora en la llegada del personal de científicas y la posterior utilización de trajes, evidenciando que la escena ya estaba vulnerada. Se insiste en la necesidad de investigar estas irregularidades.