La justicia considera de gran importancia el análisis de los perfiles de Agostina en redes sociales, tanto previos como posteriores a su desaparición, para determinar si aún existe actividad en línea que pueda aportar información.
Se investiga el motivo por el cual Agostina creaba múltiples perfiles en redes sociales, sugiriendo que los utilizaba para comunicarse con personas específicas, posiblemente de forma privada y alternativa a WhatsApp, sin dejar rastro público.
Se señala que, si bien algunas cuentas tenían poca o ninguna publicación, otras mostraban actividad, como la que contenía fotos de su madre y referencias a su padre. La justicia busca determinar si Barrelier, el principal imputado, tenía algún tipo de vínculo o interacción con estas cuentas.