Tras no recibir atención en la comisaría, la madre de Agostina recurrió a las redes sociales para difundir la foto de su hija desaparecida. Esta acción fue clave para el avance de la investigación.
Un remisero, Ariel, vio la foto y se contactó con la madre, afirmando haber llevado a Agostina a Fragueri del Campillo, barrio donde reside Barrelier. Esto generó sospechas, ya que la madre había hablado con Barrelier horas antes.